¿Cómo funciona la gestión de la nube?

La gestión de la nube en los entornos de nube actuales como una máquina virtual (VM) que contiene una base de datos y un servidor. El servidor se comunica con las interfaces de programación de aplicaciones (API) para conectar la base de datos y los recursos virtuales, de nube o de contenedores que sustentan la nube e interactúan dentro de ella.La base de datos recopila información sobre el desempeño de la infraestructura virtual o de nube y envía los análisis a una interfaz web en la que los administradores de la nube pueden ver y evaluar su rendimiento. A su vez, los administradores pueden volver a transmitir los comandos a la nube, cuya ejecución depende del servidor virtual.

La interconectividad depende de la tecnología que probablemente sea la más subestimada de todas: el sistema operativo (SO). El sistema operativo no solo controla todas las diferentes tecnologías que conforman las nubes, sino que también implementa las herramientas que permiten gestionarlas. Dicho sistema debe funcionar con cualquier nube que utilice, sin importar qué tan especial sea, por eso muchos sistemas operativos basados en la nube son open source, como Linux®.

La gestión de la nube no es lo mismo que el cloud computing

Las nubes establecen las reglas, y la gestión se encarga de aplicarlas. Las nubes son grupos de servicios, aplicaciones, sistemas de almacenamiento y recursos virtuales que los sistemas de software gestionan de forma tal que se pueda acceder a ellos según se requiera. La gestión de la nube es una combinación de software, automatización, políticas, control y personas que determinan cómo se ponen a disposición esos servicios de cloud computing.

Funciones de la plataforma de gestión de la nube

  1. Integración con la TI actual. Es fundamental que las plataformas de gestión de la nube (CMP) se adapten a sus necesidades: deben cumplir con los requisitos de los sistemas operativos, las aplicaciones, la implementación, la seguridad de la nube, los marcos de almacenamiento, los entornos operativos estándares (SOE) y todos los demás elementos que se ejecuten en la nube. También deben ser flexibles y poder adaptarse rápidamente a los cambios.
  2. Automatización de las tareas manuales. La automatización permite eliminar la interacción manual humana de tantos flujos de trabajo y tareas como sea posible, lo cual aumenta la eficiencia y disminuye los errores. También facilita en gran medida el funcionamiento del cloud computing y es esencial para cualquier plataforma de gestión de la nube.
  3. Previsión de costos. Los servicios de nube son muy fáciles de usar; por eso es habitual que se utilicen más de lo que se puede costear. Una plataforma de gestión de la nube debe permitir gestionar, prever y registrar los costos con precisión.
  4. Acceso a través de Internet. De la misma manera que los administradores acceden a los recursos, los datos y la capacidad de procesamiento de la nube, deben tener acceso a las herramientas para gestionarla, sin importar dónde se encuentren o cuál sea la ubicación de la infraestructura.
  5. Compatibilidad con los entornos de nube híbrida y multicloud. Es necesario que una empresa se valga de todos los tipos de nube (privada, pública e híbrida) para prosperar en el futuro.Cada plataforma de gestión de la nube debe ser compatible con todos los tipos de nube en diversos entornos, de forma segura y sin complicaciones.
  6. Gestión de todos los elementos. Aunque pueda parecer una obviedad, las funciones de autoservicio son fundamentales para que las plataformas de gestión de la nube sean flexibles y se adapten a las actualizaciones y los cambios frecuentes. Deben mantener el control de todos los elementos, mientras que las políticas definen el acceso del usuario a los recursos, las configuraciones y la capacidad. Es imprescindible que la infraestructura (ya sea local, virtual, de centro de datos, etc.) se mantenga organizada durante todo el ciclo de vida.

La nube llegó para quedarse, y la tecnología evoluciona constantemente con avances como Kubernetes y el edge computing. Sin embargo, a medida que cambien las necesidades del cloud computing, tanto los usuarios como las herramientas de gestión de la nube deberán adaptarse. Independientemente de que realice sus operaciones en varios entornos de nube o en uno solo, la gestión eficaz y la flexibilidad marcan la diferencia.